El camino empedrado que lleva al Santuario cuenta con una extensión de 13 kilómetros, para protección de los mismos visitantes y cuidado de los vehículos se realiza un mantenimiento continuo. La estructura del mismo empedrado implica un trabajo  ininterrumpido en las diferentes épocas del año, además de la limpieza se reparan los desperfectos provocados por camiones de carga o autobuses muy pesados.

En la parte cercana a la Ermita Expiatoria de Cristo Rey,  en torno a los lugares de comercio y áreas donde peregrinos suelen reunirse después de visitar el santuario, se construyen  lugares de recreación, para que quienes gusten puedan preparar sus alimentos y aprovechar la convivencia y encuentro en familia.