Cristo Vence, Cristo Reina, Cristo Impera

Son innumerables los epítetos que se han otorgado a Cristo. Uno de los más repetidos es el de Rey, un título que ya le dio Pilato en la cruz en la que murió. En relación a este título, una de las invocaciones a Cristo más repetidas y con mayor recorrido histórico es la de «Cristo Vence, Cristo Reina, Cristo Impera» («Christus Vincit, Christus Regnat, Christus Imperat» en latín).